Desarrollo sostenible, un objetivo que implica numerosos retos

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Desarrollo sostenible, un objetivo que implica numerosos retos

El desarrollo sostenible, como la búsqueda del bienestar continuo sin poner en riesgo las generaciones futuras, es básico para que disminuyan los niveles de incertidumbre que caracterizan el mundo en el que habitamos

Existió una época en que el desarrollo y crecimiento se determinaba meramente en la actividad de los mercados, por lo que el poder adquisitivo acompañado de una conducta al consumo masivo se llegó a considerar una determinante del bienestar económico y social, a tal punto que se ignoraron otras variables que influyen significativamente en la sostenibilidad de dicho bienestar. Entre estos, están la igualdad social y de género, el impacto ambiental, la transparencia de las instituciones del Estado y la alianza entre gobierno, sector privado y sociedad civil.

Siendo el siglo XX escenario de una serie de eventos económicos, políticos, sociales y ambientales, que se percibían como amenaza para la estabilidad mundial, se reportan a mediados de esta época los primeros indicios sobre una inclinación a reevaluar las variables que verdaderamente determinan el bienestar económico y social.

A partir de aquí se establece la presunción de que los problemas socioeconómicos que impiden el buen desenvolvimiento de los Estados, tanto en el ámbito doméstico como global, son resultado de la interacción de limitantes que imponen diversas variables. Por tal motivo, a inicios del siglo XXI la Organización de las Naciones Unidas (ONU) establece los Objetivos del Milenio (ODM), enfocados en ocho áreas con el fin de que dichas limitantes sean atendidas de manera simultáneamente.

Entre los ODM se incluían la pobreza, el hambre, la enseñanza, la igualdad, la mortalidad y las alianzas globales. Sin embargo, la realidad que diversas economías emergentes reportaron en años posteriores indicaban que el desarrollo y crecimiento debía ser replanteado con miras a la sostenibilidad. Sin este enfoque, los esfuerzos se convertirían en beneficios temporales, lo cual es contrario a la tan anhelada perpetuidad del bienestar económico y social.

Como respuesta al replanteamiento se establece el concepto de desarrollo sostenible, dando lugar a una redefinición de los ODM a lo que se conoce hoy en día como los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Este último, un compromiso contraído por más de 150 países en el 2015 y que se espera que para el año 2030 reporten éxito en la mayoría de los retos.

PROGRESO

Siendo este compromiso una acogida a múltiples retos, se origina una gran incertidumbre sobre las probabilidades de logro, por lo que en el 2016 se publica el Índice de Desarrollo Sostenible con el objeto de establecer un mecanismo de evaluación del progreso de los países en cuanto a su compromiso con la sostenibilidad.

El índice emitido por la organización sin fines de lucro Bertelsmann Stiftung en conjunto con la Comunidad de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de la ONU evalúa el desempeño de los Estados a partir de una serie de indicadores para cada uno de los ODS.

Agregando el resultado de los 17 objetivos, se establece un puntaje entre 0 a 100, siendo 0 indicativo de un desempeño pobre y 100 el desempeño más alineado a los logros esperados.

Los resultados 2018 indican que las economías desarrolladas continúan listando entre las primeras 30 posiciones, siendo Suiza quien ocupa la posición número uno con un puntaje de 85.0, seguido de Finlandia (84.6), Dinamarca (83.0), Alemania (82.3) y Francia (81.2).

A pesar de que dichos países nórdicos cuentan con vastos recursos económicos, infraestructura, educación y cultura que juegan a su favor al momento de alcanzar el desarrollo sostenible, en regiones con menor desarrollo también se reporta progreso.

Tal es el caso de América Latina y El Caribe (ALC): 16 de los países de la región listan entre las primeras 100 de las 156 economías en consideración. Costa Rica, en la posición 33, reporta ser el país de mejor desempeño en ALC con un puntaje de 73.2, seguido de Chile (72.8), Cuba (71.3), Ecuador (70.8) y Uruguay (70.4) (ver tabla adjunta) .

En lo que respecta a la situación doméstica, Panamá clasifica en la posición 86 en el ámbito internacional con un puntaje de 64.9. Dicho resultado ubica al país por debajo del puntaje regional de 66.6 de desarrollo sostenible, a pesar de su acelerado crecimiento económico.

Considerando que el cumplimiento de los ODS puede ser interpretado como un barómetro de la estabilidad socioeconómica de un país en particular, se hace necesario el distinguir entre las áreas en las que mayor y menor progreso se ha logrado a la fecha.

Consultado el Informe De Tendencias por país (Índice ODS, 2018), en el cual se detallan los resultados individuales en cada objetivo, se identifica que Panamá enfrenta mayores retos en la calidad de la educación, la sostenibilidad de la ciudades y comunidades, paz, justicia e instituciones sólidas.

Así lo corroboramos con la realidad país si consideramos que hoy en día el actual sistema educativo reporta un detrimento en las matrículas nivel primario oficial en los últimos años, que un porcentaje significativo de la población continúa sin acceso a servicios básicos como el agua y que ciertas modalidades de los sistemas de movilización reportan continua interrupción.

Existe, por otro lado, un potencial detrimento en cuanto a los objetivos en materia ambiental si se llegase a permitir el desarrollo de proyectos en áreas consideradas zonas protegidas. Tal es el caso de las intenciones de establecer la petroterminal en isla Boná Taboga por parte de la empresa Bona Pacific, Corp., la cual firmó un contrato con la Alcaldía de Taboga. Dicho detrimento podría llegar a impactar significativamente nuestro progreso al ODS 2030 considerando que 3 de los 17 objetivos podrían verse negativamente afectados. Entre estos listan acción por el clima, vida submarina y vida de ecosistemas terrestres.

Escenarios como los previamente citados son la expresión más directa de que no se vinculan las actividades y decisiones en materia económica y comercial con los impactos que pueden tener en otras áreas que son parte de la ecuación del desarrollo sostenible.

Ciertos patrones que pueden ser determinantes para progresar en el logro de los ODS son la cooperación y alianza, que debe de establecerse entre el gobierno, la empresa privada y la sociedad civil., las cuales claramente se han visto empañadas si consideramos las afectaciones que ha tenido y continuarán experimentando ciertos sectores como resultado de ciertas decisiones tomadas en los ámbitos políticos, económicos y comerciales.

Laritza Lezcano
periodistas@laestrella.com.pa

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